El deseo del conocimiento y del interés personal se convierte en un anhelo que ataca cada pequeño pedazo del corazón, y entre dificultad y dificulta, obstáculos y limitaciones, el destino me cruza con una serie de decisiones que deseo tomar pero que no me encuentro en las condiciones de llevar a cabo, como si las fuerzas o las energías no fueran las suficientes para poder terminar los proyectos y al reconocer esa debilidad la respuesta más adecuada es seguir escondiéndome tras mis propios temores.
¿Y es que acaso en algún momento dejé de ser quien debo de ser o simplemente volví a ser quien real y originalmente era? alguien despreciable y sin control de si mismo, con tantas heridas creadas simplemente por mi mismo, por mis ideas irracionales y mi falta de estima.
¿Quién soy realmente? ¿Es eso importante? o quizá debería preguntarme mejor ¿Quién debo ser para ser feliz?
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